
Intento de estudiante de ingeniería del software. Aficionado a la música, la literatura, la fotografía, el cine
y la cocina entre muchas otras cosas. Un poco vago, pero siempre con ganas de aprender cosas nuevas, sea lo que sea.
Bajista novato, lector compulsivo, curioso, otaku, ex-dibujante (novato también) y pasteloso y zumbado
a partes iguales. Entusiasta de la gelatina y la nocilla, el airsoft, las películas malas, los sitios abandonados
y los paseos sin rumbo con bolsa de pipas.
En 2002 uno de los mejores hombres del ejercito Durandaliano que formaba un comando fue encarcelado por un
delito que no había cometido. No tardó en fugarse de la prisión en la que se encontraba recluido. Hoy, buscado
todavía por el gobierno, sobrevive como soldado de fortuna. Si usted tiene algún problema y se lo encuentra, quizá
pueda contratarle...
No, espera, esto no iba aquí.